Empieza por mapear lo que ya tienes
Antes de agregar cualquier herramienta nueva, dedica tiempo a documentar cómo funcionan tus procesos actuales. ¿Cómo llegan los pedidos? ¿Cómo se comunica tu equipo? ¿Dónde se pierde información?
Este ejercicio, aunque parece básico, revela oportunidades que no son visibles cuando estás dentro del día a día. Y te da una base para medir si los cambios que hagas realmente mejoran las cosas.